LAS PELÍCULAS QUE NO NOS AVERGÜENZAN

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agosto 2010 - page 2

Rostros: Bruno S. (1932-2010)

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Casi inadvertida pasó la muerte de Bruno Schleinstein, más conocido como Bruno S., el inolvidable protagonista de El enigma de Kaspar Hauser (1974) uno de los filmes más bellos y emocionantes del joven Werner Herzog.

Si ya era una suerte de milagro ver cómo Bruno -que manifestaba un evidente retraso mental- podía lograr una interpretación tan profunda como la de cualquier profesional, más aún fue verlo llegar a la avanzada edad de 78. Por lo menos eso no se percibía en el frágil equilibrio que exhibía en Kaspar Hauser -filme que discutimos hace unas semanas en el podcast 41 de civilcinema. Por entonces, seguir leyendo

Podcast 52: My Fair Lady (1964), de George Cukor

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¿Estaba Eliza Doolittle enamorada de su tiránico profesor? No es de extrañar, las asimetrías –socioculturales en este caso– suelen desembocar en historias de amor igual de asimétricas y más en esta película donde aparte de la asimetría de clase está la asimetría de los sexos. En el universo recreado de esta película, la asimetría de clase parece menos problemática que la asimetría de una sociedad que aún creía que las mujeres eran subhumanos que no merecían el derecho a votar. A casi un siglo de que George B. Shaw publicara Pygmalion, la obra en que se basó esta película, My Fair Lady sigue teniendo muchas cosas que decir. En el podcast mencionamos algunas de ellas.

Estreno: Das weisse band (2009)

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¿Para qué ir al pasado en busca de obras maestras? El cine todavía es capaz de conseguir unas cuantas, y pocas con la exposición lograda por La cinta blanca, de Michael Haneke. Más que brillante.

Hubo un tiempo (qué lejos parece) en que la discusión sobre quién era el mejor director del mundo valía de algo. Claro, en esa época –fines de los años 60, principios de los 80- uno podía elegir entre Antonioni, Bergman, Coppola, Truffaut, Kurosawa o algún otro, y al tomar partido no se pasaba vergüenza. De verdad que hacía sentido. No por nada esos nombres todavía continúan siendo referentes válidos a la hora de hablar de séptimo arte. Pero, ¿quieren que sea franco? A mí, ellos y todo ese asunto me huelen a puro siglo XX.

Si tuviera que jugarme por la validez de sus respectivas obras en el contexto actual, no hay problema; pero lo haría como apostando por un libro de seguir leyendo

Estreno: Inception (2010)

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¿A quién se le ocurrió que lo nuevo de Christopher Nolan era una obra maestra? Por favor.

Se podrían enumerar muchas razones para hacerle el quite a El origen (Inception, 2010), pero -considerando el patético estado de nuestra cartelera- tal vez sea mejor partir buscando  razones de por qué ir a verla, aunque en retrospectiva uno sienta que le pasaron gato por liebre.

¿Por qué vale la pena? De partida, por su ambición: el marketing de Inception hizo un notable trabajo en hacernos creer que se trataba de un producto que redefinía la experiencia del filme de acción. Por su director, Christopher Nolan, que venía de realizar la notable Batman The Dark Knight. Por su tremendo elenco: Leonardo DiCaprio, Ken Watanabe, Marion Cotillard, Ellen Page, Cillian Murphy. Y, claro, por su seguir leyendo

Escena del día: Prima della revoluzione (1964)

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Para todos los que crecimos mirando las películas “internacionales” de Bertolucci -las producciones en inglés, a partir de El último Tango en París-, Prima della revoluzione (Antes de la revolución) es un verdadero shock. No sólo está a la altura de todo lo que se ha escrito sobre ella, de las alabanzas de sus contemporáneos de la Nueva Ola y de los cineastas indie de los 80, sino que más aún: la pasión, los delirios y el inevitable desengaño del joven Fabrizio -alter ego de Bertolucci en su Parma natal, quien tras la muerte de su mejor amigo sostiene un breve (y condenado) idilio con su joven tía de Milán- vienen cargados de suficiente arrebato y energía como para haber abastecido al propio Bernardo durante la mala época, cuando sus sueños de radicalismo todavía no eran reemplazados por su posterior condición de cineasta internacional y ganador del Oscar.

Inspirado nada menos que en seguir leyendo

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